Daruma



DARUMA

El muñeco daruma es otro de los amuletos japoneses más conocidos. Es un muñeco rojo, sin brazos ni pies, con una cara masculina que tampoco tiene ojos, solo dos círculos blancos. Representa a un antiguo monje budista indio llamado Bodhidharma, que fue el fundador del budismo zen. Dice la leyenda que el monje no alcanzó la iluminación hasta 9 años después de meditar a solas en una cueva y que por ello, después de tanto tiempo sin moverse, no sólo se le cayeron los brazos y piernas, sino que el propio monje se arrancó los ojos para concentrarse mejor.

Normalmente los japoneses regalan muñecos daruma para ofrecerle la oportunidad a alguien de conseguir cumplir un deseo, por ejemplo en su cumpleaños, en Año Nuevo o ante un nuevo proyecto. Cuando se quiere pedir un deseo, se hace pintándole uno de los ojos. Si el deseo se cumple, habrá que pintarle el otro ojo en señal de agradecimiento.